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Santiago de Chile, origen de Betterfly

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Historia · Santiago, Chile

Betterfly: cuando los beneficios se convierten en producto

La empresa chilena pasó de convertir actividad física en donaciones a integrar seguros, salud y beneficios laborales. Su evolución muestra tanto la potencia como la dificultad de diseñar una plataforma que las personas usen más allá de la inscripción.

Redacción MADE LATINO·Aug 24, 2026·8 min

La empresa chilena pasó de convertir actividad física en donaciones a integrar seguros, salud y beneficios laborales. Su evolución muestra tanto la potencia como la dificultad de diseñar una plataforma que las personas usen más allá de la inscripción.

Los beneficios corporativos suelen llegar en forma de inventario: una póliza, un convenio, una plataforma de descuentos y una charla que el empleado olvida hasta necesitarla. Betterfly nació con la tesis contraria. Si una persona interactúa con el beneficio en su vida diaria —camina, medita, consulta o elige una recompensa—, la protección deja de ser un documento estático y se convierte en experiencia.

Esa tesis ha cambiado de forma varias veces. Lo que comenzó como Burn to Give, una aplicación que transformaba calorías de actividad física en donaciones de alimentos, pasó a llamarse Betterfly en 2020. Después integró seguro de vida, telemedicina, apoyo psicológico, ejercicio, educación financiera y un marketplace de beneficios pagado por empleadores. Hoy, su propuesta en Estados Unidos combina seguro voluntario, prevención, información de salud, recompensas y herramientas para brokers.

La continuidad no está en una función específica. Está en usar comportamiento y software para aumentar la relación cotidiana con servicios que normalmente se activan tarde.

Del gesto individual al contrato empresarial

Fundada en 2018 por los hermanos Eduardo y Cristóbal della Maggiora, la compañía encontró su primer lenguaje en el impacto: la acción de una persona podía producir una donación. El cambio a Betterfly —una referencia al efecto mariposa— amplió la causalidad. Los hábitos podían aumentar cobertura de seguro de vida sin costo adicional para el empleado y, a la vez, financiar causas sociales.

El giro B2B resolvió una pregunta de distribución. En vez de cobrar individualmente por bienestar, la empresa vende a organizaciones que necesitan atraer, proteger y retener talento. El empleador paga; la persona recibe acceso a una aplicación; aseguradoras y proveedores entregan servicios. Betterfly diseña la interfaz común y busca generar uso.

Esa arquitectura convierte un paquete fragmentado en producto. Para recursos humanos ofrece administración y métricas; para el empleado, una puerta de entrada; para aseguradoras y brokers, participación y visibilidad. Su valor depende de alinear incentivos que no son idénticos: la empresa quiere controlar costos, el proveedor vender cobertura y la persona recibir ayuda sin sentirse vigilada.

Crecer fue también comprar piezas

En febrero de 2022, Betterfly anunció una Serie C de US$125 millones que la valoró en US$1.000 millones; el total recaudado entonces llegaba a US$202,5 millones. El capital acompañó una expansión por América Latina y Europa, además de adquisiciones para sumar capacidades y presencia local. En España, por ejemplo, compró la plataforma de compensación flexible Flexoh.

El relato de crecimiento, sin embargo, no fue lineal. En marzo de 2025, la empresa confirmó el cierre de operaciones en Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador y Perú para concentrarse en Chile, México y España, además de preparar Estados Unidos. Según la declaración recogida entonces, esos tres mercados generaban el 94% de sus ingresos. El repliegue no invalida el producto; sí corrige la idea de que una misma plataforma puede expandirse por países como si seguros, beneficios y canales fueran universales.

En junio de 2026, Betterfly anunció la adquisición de Minu, una compañía mexicana de beneficios y bienestar financiero. Medios especializados reportaron que la combinación atendería a más de un millón de trabajadores y alrededor de 4.000 empresas entre México, Chile, España y Estados Unidos. La operación fortalece especialmente el componente financiero en México, donde Minu desarrolló productos como salario bajo demanda y herramientas para empleados.

Estados Unidos obliga a rediseñar el sistema

La web estadounidense de Betterfly, activa al 24 de agosto de 2026, presenta un beneficio voluntario que une seguro de vida grupal sin evaluación médica individual, salud preventiva, marketplace, hábitos e información personalizada. También ofrece a brokers un portal para cotizar, inscribir y observar participación.

La interfaz puede parecer una evolución natural, pero el mercado exige otra distribución. En Estados Unidos, empleadores, brokers, aseguradoras y trabajadores negocian dentro de una estructura de costos y regulación distinta. Betterfly informó, según LatamList, que inició pilotos con brokers y aseguradoras en junio de 2026 y proyecta un lanzamiento comercial para el 1 de enero de 2027. Por eso conviene describir su estado con exactitud: existe una oferta pública y un proceso de pilotaje; la operación comercial amplia todavía estaba programada para 2027 al cierre de esta edición.

Ese calendario revela trabajo de producto real. Entrar a un país no es traducir la app. Implica asegurar pólizas, integrar proveedores, entrenar corredores, adaptar consentimiento y explicar una categoría a compradores empresariales.

La pregunta no es cuántos pasos cuenta

La gamificación hizo memorable a Betterfly, pero también puede reducir el bienestar a lo que el teléfono registra. Caminar es valioso; no representa por sí solo salud mental, estabilidad financiera, acceso médico ni calidad del trabajo. Si los incentivos premian principalmente a personas ya activas, el producto corre el riesgo de beneficiar más a quienes menos barreras enfrentan.

También existe una tensión de privacidad. Datos de hábitos y salud pueden mejorar recomendaciones, pero deben separarse de decisiones laborales y de aseguramiento, explicarse con claridad y minimizarse. La confianza depende de que un empleado entienda qué ve su empleador, qué procesa la aseguradora y qué permanece personal. Una interfaz amable no reemplaza esas garantías.

La métrica relevante, por tanto, no es solo apertura de la aplicación. Es uso efectivo de coberturas, acceso oportuno, comprensión y resultados que no excluyan. Betterfly promete a empleadores demostrar retorno de la inversión; esa promesa necesita comparaciones transparentes y períodos suficientes, no únicamente puntos, retos o engagement.

Su mejor contribución es haber tratado los beneficios como una experiencia diseñada y no como una carpeta administrativa. Su desafío actual es más adulto que el de 2022: integrar compañías adquiridas, operar en menos mercados con mayor profundidad y probar que la actividad cotidiana mejora la protección. Convertir beneficios en producto fue el primer paso. Convertir ese producto en una institución confiable es el siguiente.

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